El fortalecimiento de las organizaciones de pacientes se ha convertido en un elemento cada vez más relevante para avanzar hacia sistemas de salud más participativos, sostenibles y centrados en las personas. En respuesta a esta realidad, representantes de distintos países de Centroamérica participaron en el II Encuentro Regional de Organizaciones de Pacientes: ConCiencia Adelante, un espacio orientado a promover el intercambio de experiencias, el desarrollo de capacidades y la construcción de iniciativas de impacto regional.
El encuentro -impulsado por AstraZeneca-, reunió a organizaciones de
pacientes, expertos clínicos y especialistas en desarrollo organizacional bajo
el concepto “ConCiencia adelante: conectando la región, transformando vidas”. A
través de espacios de actualización científica, formación aplicada y
construcción colaborativa, el encuentro promueve una visión regional que
reconoce a las organizaciones de pacientes como aliados fundamentales en la
transformación de la salud en Centroamérica en colaboración con el Instituto
Tecnológico de Monterrey y médicos especialistas.
“Hoy las organizaciones de pacientes son actores fundamentales dentro del ecosistema de salud. Su capacidad para visibilizar necesidades, impulsar conversaciones sobre acceso y brindar acompañamiento oportuno, las convierte en aliados estratégicos para construir sistemas más sostenibles, humanos y colaborativos. Es así, como desde la compañía buscamos generar espacios que fortalezcan ese liderazgo y permitan transformar conocimiento en acciones de impacto real para los pacientes”, señaló el Jorge Calderón, Director de Asuntos Corporativos de AstraZeneca para Centroamérica y Caribe.
La iniciativa estuvo estructurada en dos bloques principales. El
primero, denominado “Ciencia que acompaña, futuro que avanza”, donde se abordaron
temas como avances clínicos y tendencias en áreas prioritarias como oncología,
salud pulmonar y enfermedades raras. El espacio promovió conversaciones sobre
medicina personalizada y atención centrada en el paciente, profundizando en
cómo la evolución científica está transformando el abordaje de enfermedades complejas,
lo que les permitió comprender mejor los desafíos actuales en diagnóstico,
tratamiento y calidad de vida.
El segundo bloque estuvo enfocado en el desarrollo de capacidades
organizacionales y fue diseñado en colaboración con el Tecnológico de
Monterrey, mediante una metodología práctica basada en aprendizaje aplicado
(modelo INSPIRA). A través de sesiones participativas, mesas de trabajo y
acompañamiento experto, las organizaciones fortalecieron competencias en
liderazgo, comunicación estratégica, incidencia pública y formulación de
proyectos, con el objetivo de convertir ideas e iniciativas en propuestas
sostenibles y accionables dentro de sus comunidades.
Como parte del proceso, los participantes desarrollaron herramientas
concretas como diseño de proyectos estructurados, mensajes institucionales,
planes de comunicación, estrategias y propuestas de incidencia pública,
fortaleciendo así su capacidad de articulación y generación de impacto.
La propuesta incorporó un enfoque regional orientado a promover el
intercambio de experiencias, aprendizajes y desafíos comunes entre
organizaciones de pacientes en varios países de Centroamérica, fortaleciendo
redes de colaboración y construcción colectiva e impulsando una visión
compartida sobre el futuro de la salud en la región, donde las organizaciones
de pacientes puedan participar activamente en conversaciones relacionadas con
políticas públicas, acceso a innovación, educación en salud y sostenibilidad de
los sistemas sanitarios.
Una visión regional para fortalecer el ecosistema de pacientes
A través de esta iniciativa, AstraZeneca busca contribuir al
fortalecimiento integral del ecosistema de pacientes en Centroamérica,
promoviendo una mayor preparación técnica y estratégica de las organizaciones
participantes.
Entre los resultados esperados se encuentran el desarrollo de proyectos
con impacto social, una mayor participación de las organizaciones en espacios
de conversación pública y política sanitaria, así como el fortalecimiento de
redes regionales de colaboración.
A largo plazo, la iniciativa aspira a contribuir a la consolidación de
organizaciones más sostenibles y con mayor capacidad de incidencia en la
transformación de los sistemas de salud de la región.