Punta Leona fortalece su modelo de turismo regenerativo mediante el cuido y cultivo plantas endémicas y nativas que contribuyen a restaurar la biodiversidad del corredor biológico del Pacífico Central. En su vivero reproduce especies de árboles como el Camíbar (Copaifera Camibar) y el Guapinol negro (Hymenaea Osanigraseminae), además de plantas hospederas esenciales para el ciclo de vida de cerca de 20 especies de mariposas, entre ellas la Morfo.
“Tenemos una gran biodiversidad de plantas endémicas y nativas que hemos plantado en toda la Reserva Natural y a lo largo de todo el complejo y el territorio. Estas últimas han ayudado a que alrededor de seis especies de ranas, entre ellas: las ranas de cristal lleguen a reproducirse. Durante el día también se puede encontrar una gran variedad de iguanas, tanto juveniles como adultas, cerca de las plantas”, contó Pablo Venegas, naturalista de Punta Leona.
El mariposario es
un espacio controlado donde las personas que visitan la zona pueden observar
todos los ciclos de las mariposas, desde los huevos hasta sus crisálidas.
“Tenemos casi 200 especies de plantas, todas nativas de la región”, agregó
Venegas.
El objetivo del
vivero es convertirse en el motor de la restauración ecológica de la Reserva
Natural y del territorio de Punta Leona que funciona como un “banco de vida”.
Desde este espacio se cultivan las especies que el ecosistema necesita para
recuperar áreas degradadas, brindar alimento a la fauna silvestre y favorecer
la reproducción natural de insectos y aves en su hábitat.
“Esta iniciativa forma parte del modelo de turismo con enfoque regenerativo que impulsa Punta Leona Beach Club & Nature Resort, que se entiende como una evolución del turismo sostenible, orientada no solo a minimizar impactos negativos, sino a generar efectos positivos en los ecosistemas y las comunidades locales, promoviendo su restauración y el fortalecimiento del territorio” explicó Gerald Jiménez, gerente de Relaciones Corporativas & Turismo Regenerativo.
A diferencia de
otros modelos este, “no se limita a no dejar rastro, sino que busca que el
visitante y la operación del hotel dejen el destino en mejores condiciones que
como lo encontraron. Creemos que el viaje de todos los visitantes en Punta Leona
es un proceso transformador donde los anfitriones y el territorio fortalecen al
visitante y este contribuye activamente al bienestar local”, externó Jiménez.
Colaboradores son
clave en la regeneración de la zona
El compromiso con
la regeneración también involucra a las personas. Por ello, Punta Leona
capacita cada año a sus colaboradores en temas relacionados con turismo con
enfoque regenerativo, atención de tortugas marinas, reforestación, gestión de
residuos, limpieza de playas y protección de la biodiversidad.
“Tenemos colaboradores especializados que realizan monitoreo de flora y fauna, recolectan semillas de plantas y árboles endémicos, identifican especies silvestres y atienden animales como: lapas rojas, monos, iguanas, serpientes y gran variedad de aves, que se encuentran en riesgo para devolverlos a su entorno natural”, señaló Jiménez.
Conservación de
Lapas Rojas y Tortugas Marinas
Como parte de
este proceso, el resort desarrolla programas de conservación y educación
ambiental, entre ellos el Programa de Conservación de la Lapa Roja, mediante el
cual cada año se sensibiliza a cientos de estudiantes sobre la importancia de
proteger la flora y la fauna, así como el impacto que tendría la pérdida de
estas especies para las comunidades y sus actividades económicas.
En este esfuerzo
también forma parte el Programa de Conservación de Tortugas Marinas. Con el
inicio de la temporada de anidación, Punta Leona hace un llamado a quienes
visitan las playas para que contribuyan a
proteger este proceso natural, evitando las fogatas y la música a alto volumen,
y reportando cualquier nido al personal capacitado del hotel o a las
autoridades correspondientes.
