Místico Beach Community & Resort presentó la Guía de Identificación de Aves 2026, un catálogo de 90 especies distribuidas en 40 familias, todas registradas dentro del corredor biológico del proyecto en Playa Hermosa, Pacifico Central. Cada ficha documenta descripción física, distribución geográfica y hábitos alimenticios, con fotografías tomadas directamente en el sitio y respaldo de literatura científica especializada en ornitología neotropical.
Las
especies fueron avistadas en recorridos diarios a pie, a distintas horas y en
distintas épocas del año, complementados con patrullajes nocturnos y cámaras
trampa, que forman parte del mismo programa de monitoreo. Esa metodología
permitió capturar tanto a las aves residentes del corredor como a las que solo
pasan por la zona en temporada migratoria, y confirmó también la presencia de
mamíferos como el puma (Puma concolor) y el ocelote (Leopardus pardalis).
Entre las
especies registradas destacan la Lapa Roja (Ara macao), una de las guacamayas
más grandes del continente, con hasta 95 cm de largo y un plumaje rojo, azul y
amarillo que la convierte en una de las aves más reconocibles de Costa Rica; y
el Tucán Pecho Amarillo (Ramphastos ambiguus), identificable por su
característico pico bicolor en forma de canoa. Ambas especies, junto con
rapaces como el Gavilán Cangrejero (Buteogallus anthracinus), habitual cerca de
playas y manglares, reflejan la diversidad de hábitats que conviven dentro del
proyecto.
Uno de
los factores detrás de esta concentración de aves es el sistema de lagunas que
se encuentran dentro del proyecto. Estos
espejos de agua (superficies de agua tranquila y de corriente lenta) funcionan
como un hábitat clave para las aves acuáticas y playeras. Ofrecen alimento,
sirven de refugio y descanso para especies residentes y migratorias,
protegiéndolas de depredadores durante sus recorridos; y son un sitio idóneo
para el apareamiento y la crianza de polluelos en medio de la vegetación. Esta
combinación de espejos de agua, bosque y corredores biológicos es, en buena
parte, lo que explica la diversidad de fauna registrada dentro de Místico.
“Cuando diseñamos Místico, decidimos que la infraestructura se adaptara al ecosistema y no al revés. Gran parte del territorio de Místico era utilizado previamente como arrozales, y al introducir las lagunas, estas han atraído una gran cantidad de animales. La guía que presentamos hoy es la prueba de que esa decisión funcionó. Hoy tenemos al menos 90 especies de aves, además de felinos como el puma y el ocelote, conviviendo con un desarrollo activo y que cuida de ellos”, explicó Carlos Quesada, director de Místico.
Para Vanessa Lizano, directora de Rescue Center Costa Rica y coautora de la guía junto al biólogo, Carlos Emmanuel Nuño Pulido, el valor del registro va más allá del catálogo.
“Las aves son de los mejores indicadores de la salud de un bosque. Si están aquí, en esta cantidad y con esta diversidad, es porque el ecosistema está funcionando de verdad. No se trata solo de proteger aves: se trata de demostrar que un desarrollo puede cuidar todo un ecosistema, no solo una parte de él”, señaló Lizano.
