Especialistas advierten que el uso de inteligencia artificial en bancos y entidades financieras exige mayores controles para prevenir fraudes, proteger a los clientes y garantizar decisiones automatizadas transparentes.
13 de octubre de 2026. La inteligencia artificial (IA) está transformando el funcionamiento de los bancos y las instituciones financieras, especialmente en áreas como la prevención del fraude, la gestión de riesgos, la atención al cliente y la automatización de procesos.
Sin embargo, su creciente implementación también plantea nuevos desafíos relacionados con la ciberseguridad, la transparencia y la confianza de los consumidores.
Especialistas internacionales de SAS advirtieron que el principal reto de la industria financiera ya no consiste únicamente en adoptar nuevas tecnologías, sino en garantizar que las decisiones tomadas mediante inteligencia artificial sean confiables, explicables y estén sujetas a mecanismos de supervisión.
Estas conclusiones fueron expuestas durante el encuentro “IA confiable para la nueva agenda de riesgo y fraude”, organizado por SAS, con la participación de expertos en banca, gestión de riesgos y prevención de delitos financieros.
Bancos deberán explicar cómo toma decisiones la inteligencia artificial
Julie Muckleroy, Global Banking Strategic Advisor de SAS, explicó que las instituciones financieras enfrentan una presión creciente para demostrar cómo funcionan sus sistemas de inteligencia artificial.
“Tenemos que asegurarnos de que la inteligencia artificial que estamos utilizando sea defendible, explicable, gobernada y confiable, porque la confianza será el centro de la diferenciación conforme los clientes estén dispuestos a cambiar”, afirmó.
La especialista señaló que los reguladores, inversionistas y consumidores muestran cada vez mayor interés en comprender los procesos utilizados por los algoritmos para tomar decisiones.
Esto resulta especialmente importante cuando la tecnología interviene en procesos relacionados con la evaluación de riesgos, la aprobación de créditos o la detección de operaciones sospechosas.
Según Muckleroy, los organismos supervisores exigirán mayor evidencia sobre la calidad de los datos, la transparencia de los modelos y los mecanismos implementados para evitar errores o sesgos.
“Los reguladores van a querer transparencia. Van a preguntar por qué el modelo hizo lo que hizo, cómo llegó a esa decisión y cuál es la evidencia que la respalda”, indicó.
Delincuentes también utilizan inteligencia artificial para cometer fraudes
Uno de los temas centrales del encuentro fue el crecimiento de las amenazas financieras impulsadas por nuevas tecnologías.
Los especialistas advirtieron que los grupos criminales también están aprovechando herramientas de inteligencia artificial para desarrollar métodos de fraude más sofisticados.
Entre las principales amenazas mencionadas se encuentran los deepfakes, las estafas automatizadas, la suplantación de identidad y las campañas masivas de ingeniería social.
Estas técnicas pueden utilizarse para engañar a clientes y entidades financieras mediante contenidos falsificados, mensajes fraudulentos o simulaciones de identidad.
Muckleroy explicó que los delincuentes pueden adoptar nuevas tecnologías con mayor rapidez debido a que no están sujetos a los controles legales y operativos que deben cumplir las instituciones financieras.
“Los criminales pueden moverse mucho más rápido porque ellos no tienen los requerimientos regulatorios que tienen los bancos”, advirtió.
Este escenario obliga a las entidades financieras a fortalecer sus herramientas de prevención y adaptar sus sistemas de seguridad frente a amenazas cada vez más complejas.
Inteligencia artificial permitirá detectar operaciones sospechosas
Yuri Rueda, especialista en fraude de SAS Latinoamérica, señaló que los bancos necesitan integrar sus estrategias de prevención para identificar actividades delictivas que antes podían pasar inadvertidas.
Tradicionalmente, las áreas de prevención del fraude, ciberseguridad, gestión de riesgos y lucha contra el lavado de dinero han trabajado mediante procesos separados.
No obstante, la creciente conexión entre diferentes modalidades de delitos financieros hace necesario compartir información y utilizar herramientas capaces de analizar grandes volúmenes de datos.
“La delincuencia organizada trabaja de forma conectada. Las estrategias dentro de los bancos también deben empezar a combinarse para detectar patrones que de otra forma serían difíciles de identificar”, explicó Rueda.
Según el especialista, el análisis de información en tiempo real y los modelos avanzados de inteligencia artificial pueden ayudar a detectar amenazas con mayor rapidez y mejorar la capacidad de respuesta de las instituciones financieras.
Estas herramientas también permiten identificar comportamientos inusuales y posibles patrones de fraude entre diferentes canales de operación.
Clientes esperan servicios bancarios más rápidos y personalizados
La inteligencia artificial también está modificando las expectativas de los usuarios de servicios financieros.
De acuerdo con los expertos de SAS, los consumidores esperan realizar trámites, recibir respuestas y acceder a productos financieros mediante experiencias digitales cada vez más sencillas.
Muckleroy destacó que las instituciones bancarias ya no compiten únicamente entre sí en materia de experiencia del cliente.
Empresas tecnológicas como Amazon, Google y Apple han elevado las expectativas sobre rapidez, personalización y facilidad de uso de los servicios digitales.
“Los bancos tienen los datos, pero necesitan gestionarlos adecuadamente para comprender realmente a sus clientes y ofrecer experiencias personalizadas”, señaló.
En ese sentido, Yuri Rueda explicó que la experiencia del usuario debe mantenerse como una prioridad, incluso cuando las entidades incorporan nuevas herramientas de seguridad.
“Puedes tener la mejor herramienta y las mejores estrategias de prevención de fraude, pero el servicio al cliente será lo que empiece a definir la diferencia entre las instituciones”, agregó.
Inteligencia artificial no reemplazará completamente la supervisión humana
Otro de los puntos destacados durante el encuentro fue la importancia de mantener la participación de profesionales en los procesos automatizados.
Fabián Serrato, CRO Retail y PyME de Banamex, explicó que las organizaciones financieras están evolucionando hacia modelos en los que la inteligencia artificial ejecuta determinadas tareas, mientras las personas supervisan aquellas decisiones que requieren experiencia y criterio especializado.
Este enfoque busca aprovechar la capacidad de procesamiento de la tecnología sin eliminar los mecanismos de control humano.
“La inteligencia artificial no es el futuro; está ocurriendo hoy y está cambiando la forma en que interactuamos con los clientes y cómo trabajamos internamente”, afirmó Serrato.
De acuerdo con los especialistas, esta combinación puede mejorar la productividad, reducir los tiempos de respuesta y permitir que los colaboradores concentren sus esfuerzos en actividades estratégicas.
Confianza y transparencia marcarán el futuro de la banca
Aunque las instituciones financieras han realizado importantes inversiones en inteligencia artificial, todavía enfrentan dificultades para implementar estas soluciones a gran escala.
Los especialistas señalaron que numerosas organizaciones han desarrollado proyectos piloto exitosos, pero convertir esas iniciativas en herramientas permanentes y sostenibles continúa siendo un desafío.
Para SAS, el futuro de la inteligencia artificial en la banca dependerá no solo de las capacidades tecnológicas, sino también de la confianza que las instituciones puedan generar entre sus clientes y los organismos reguladores.
La transparencia de los algoritmos, la protección de los datos, la prevención del fraude y la supervisión humana serán elementos fundamentales para consolidar el uso responsable de esta tecnología en el sector financiero.
