Enfrentar una enfermedad grave puede cambiar la rutina de una familia en poco tiempo. Además de la preocupación por la salud, el hogar podría tener que reorganizar gastos, ingresos y compromisos de pago.
En Costa Rica, este tema cobra
relevancia por el peso que tienen las enfermedades no transmisibles en la salud
pública. Este grupo incluye padecimientos cardiovasculares, diabetes, cáncer y
enfermedades respiratorias crónicas, condiciones que representan desde hace más
de tres décadas la primera causa de muerte, morbilidad y discapacidad en el
país.
Herbick Rojas, gerente de ventas de
DAVIbank Corredora de Seguros, explicó que una de las principales inquietudes
de las personas ante una situación de salud de alto impacto es poder
concentrarse en la recuperación sin que la presión financiera se convierta en
una carga adicional.
“El diagnóstico de una enfermedad grave puede representar un reto económico importante para cualquier familia. Además de los gastos médicos, muchas personas deben afrontar la disminución de sus ingresos debido a la incapacidad para trabajar, así como costos asociados al tratamiento, transporte, medicamentos, adecuaciones en el hogar y apoyo para el cuidado del paciente”, explicó Rojas.
Frente a ese panorama, organizar las
finanzas del hogar implica pensar también en escenarios relacionados con la
salud. Contar con recursos para una emergencia puede ayudar a mantener las
obligaciones al día y evitar que nuevos gastos desplacen necesidades
esenciales.
Protección familiar
“Cada vez más personas reconocen la importancia de prepararse ante situaciones inesperadas que pueden afectar su bienestar y su economía. Esta mayor conciencia responde al incremento de padecimientos, al aumento en los costos de atención médica y a una educación financiera más sólida”, señaló Rojas.
Ante este tipo
de escenarios, es importante revisar si el hogar cuenta con recursos para
afrontar una posible reducción de ingresos, nuevos gastos u otras obligaciones
que puedan surgir durante el proceso de atención y recuperación.
En ese
contexto, las familias pueden revisar distintas alternativas de respaldo
económico. Una de estas son los seguros. El Seguro Autoexpedible de
Enfermedades Graves de DAVIbank, por ejemplo, brinda una indemnización por el
primer diagnóstico, durante la vigencia de la póliza, de cáncer, infarto agudo
al miocardio, accidente cerebrovascular o insuficiencia renal.
Uno de los
aspectos que conviene conocer es que la indemnización es de libre disposición.
Esto significa que el dinero puede utilizarse según las necesidades del
momento, ya sea para medicamentos, tratamientos, traslados, adecuaciones en el
hogar, obligaciones financieras u otros compromisos que surjan durante la
recuperación.
Esta cobertura
está dirigida a personas mayores de 18 años y puede contratarse de forma rápida
y sencilla, con requisitos básicos establecidos por la aseguradora. Además,
contempla sumas aseguradas desde los $5.000 hasta un máximo de $50.000, renta
diaria por hospitalización y cobertura por fallecimiento como consecuencia de
una enfermedad grave cubierta.
“El principal beneficio es brindar tranquilidad financiera en uno de los momentos más difíciles que puede enfrentar una familia. Esta cobertura ofrece un respaldo económico que ayuda a afrontar los gastos derivados de una enfermedad grave, disminuyendo el impacto sobre el presupuesto familiar”, agregó Rojas.
Como
recomendación final, Rojas sugiere revisar las enfermedades cubiertas, las
condiciones de uso, la suma asegurada y el tiempo de espera para que apliquen
determinadas coberturas, antes de contratar una póliza.
