
Regreso a clases: revisión del vehículo es clave para proteger a estudiantes
Con el inicio del curso lectivo y el aumento del flujo vehicular en las llamadas “horas pico”, especialistas en mantenimiento automotriz hacen un llamado a las familias y a los operadores de transporte estudiantil a reforzar la revisión de los vehículos que diariamente trasladan a niñas, niños y adolescentes a sus centros educativos.
En este sentido, Autopits advierte que, durante el regreso a clases, los vehículos enfrentan un mayor desgaste debido a trayectos repetitivos, paradas frecuentes y circulación en presas, lo que hace indispensable una revisión preventiva enfocada tanto en la seguridad mecánica como en la protección de los ocupantes, especialmente los menores de edad.
“Cuando hablamos del regreso a clases, no solo se trata de que el vehículo encienda y se mueva, sino de que realmente esté preparado para transportar menores de forma segura. Revisar el estado de los cinturones de seguridad, confirmar que las bolsas de aire estén operativas, asegurar correctamente las sillas para niños y mantener limpios los filtros de aire son acciones básicas que pueden marcar una gran diferencia en la protección de los menores”, explicó Hugo Martínez, Gerente Regional de Autopits.
Entre las recomendaciones clave para las familias se encuentra verificar el buen estado de los cinturones de seguridad, su correcto anclaje y funcionamiento, así como confirmar que las bolsas de aire no presenten alertas en el tablero y estén operativas.
En el caso de niños pequeños, es fundamental asegurarse de que las sillas especiales para menores estén bien sujetadas, correctamente instaladas y acordes a la edad, peso y estatura del menor.
Otro punto relevante es el estado de los filtros de aire del vehículo, ya que su mantenimiento adecuado contribuye a reducir la entrada de contaminación, polvo y partículas al vehículo, especialmente importante para menores con alergias o condiciones respiratorias.
En cuanto al estado general del vehículo, Autopits recomienda revisar frenos, llantas, suspensión, alineado y balanceo, así como el correcto funcionamiento del sistema de luces, limpiaparabrisas y desempañadores, elementos clave para una conducción segura.
Estas recomendaciones aplican tanto para vehículos particulares utilizados por familias, como para microbuses y buses de transporte estudiantil, donde el mantenimiento preventivo cobra mayor relevancia por la cantidad de pasajeros y la responsabilidad que implica su traslado diario.
La revisión oportuna no solo protege la integridad de los menores, sino que también ayuda a evitar fallas mecánicas, atrasos en las rutas escolares y situaciones de riesgo en carretera.







