Los Dallas Mavericks han vencido la noche de este viernes por un claro 122-84 a los Boston Celtics en el cuarto partido de las Finales de la NBA, gracias a la gran actuación del pívot Dereck Lively II en los momentos clave para complementar a Luka Doncic y a Kyrie Irving.
Ahora la serie está 3-1 en favor de los Celtics que recibirán el Juego 5 en TD Garden el próximo lunes.
El joven centro de los Mavs, pese a empezar como suplente de Daniel Gafford, sumó buenos minutos mediado el primer periodo en el American Airlines Center, tanto en defensa como sobre todo en ataque. Eso impulsó a la franquicia de Texas, sustentada en la anotación por Doncic e Irving.
De nuevo sin el ala-pívot letón Kristaps Porzingis, lesionado en su pierna izquierda, los Celtics no carburaron en la pintura con Al Horford. Así lo plasmó el 34-21 que encajaron en ese primer periodo.
Jayson Tatum se secó pronto de cara al aro rival y Jaylen Brown tuvo una versión alejadísima de lo que había mostrado en citas anteriores de estos playoffs. Los actores secundarios en la plantilla de Boston, tan de lujo como son Jrue Holiday o Derrick White, igualmente decepcionaron.
En cambio, sí apareció el fondo de banquillo entre las filas locales. El escolta australiano Dante Exum, exjugador del Barça y también del Partizán de Belgrado, recobró sus buenas sensaciones de hace varios meses y apuntaló un par de ofensivas vitales para el equipo de Dallas.
La ventaja de los pupilos de Jason Kidd creció paulatinamente, hasta gozar de un 61-35 al descanso. Y tras constatar en la reanudación que la dinámica era similar, sin mejorar sus porcentajes en el lanzamiento lejano, los Celtics parecieron asumir la derrota de modo prematuro.
Incluso Mazzulla lo evidenció quedando bastante tiempo por agotar del tercer cuarto, cuando retiró de la cancha a sus jugadores importantes. Los Mavs continuaron a ritmo alto, no dieron tregua a los habituales suplentes de su adversario y certificaron su victoria con la tercera máxima diferencia histórica de puntos en un partido de las Finales.
El próximo lunes 17 de junio, el conjunto de Boston tendrá en su pabellón otra oportunidad de cerrar la serie. En caso de situar ese 4-1 en el global de la eliminatoria, la franquicia conquistaría su título nº 18, cifra récord de la NBA.
EUROPA PRESS
