En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, Kimberly-Clark destaca los avances de su estrategia de sostenibilidad en Latinoamérica, donde el 100% de sus fábricas son cero residuos en vertederos. Este resultado forma parte de una operación que integra acciones ambientales y sociales en cada etapa del proceso productivo, desde la manufactura hasta el consumidor final.
En El Salvador,
la planta Sitio del Niño ha logrado una reducción del 90% en la generación de
residuos durante los últimos 10 años y del 75% en su huella hídrica, así como
una ddisminución de emisiones
de CO2 de 24% desde 2015.
“Nuestra operación ha demostrado que es posible crecer de manera responsable, innovando y produciendo con una visión más humana y consciente del futuro. Nuestro mayor orgullo no es solamente lo que fabricamos, sino cómo lo hacemos: cuidando el entorno, desarrollando a nuestra gente y generando un impacto positivo que trasciende las paredes de la planta”, afirma Sandro de Ponte, gerente de la planta Sitio del Niño en El Salvador.
Los avances
también se reflejan en otras operaciones de la región. En Perú, la planta de
Puente Piedra ha reciclado más de 1.900 toneladas anuales de etiquetas de bebidas
para la producción de papel, y en adición, ha reducido su uso de agua en un
54%, que en conjunto con la reutilización del 90% del agua residual tratada,
promueven la circularidad dentro de su cadena productiva. Asimismo, en
Colombia, las plantas de producción de Barbosa y Puerto Tejada son referentes
de mejores prácticas para un menor impacto ambiental, pues ambas han logrado
disminuir en 35 % su uso de agua y en 18 % su huella de carbono.
Además,
Kimberly-Clark incorpora criterios de sostenibilidad en sus productos y
empaques. Actualmente, la compañía utiliza la merma de producción en más del
60% de sus productos, y el 85% de los artículos con empaques plásticos contienen
30% de material reciclado, siendo más amigables con el ambiente.
Los esfuerzos en
materia sostenible de la compañía también contemplan iniciativas sociales
orientadas a comunidades, proveedores y aliados. Estas incluyen Baños cambian
vidas, con el objetivo promover una educación práctica y accesible sobre el
uso adecuado del agua, saneamiento e higiene en Latinoamérica; y AmbientaDOS,
que busca fortalecer la educación ambiental y fomentar el reciclaje en centros
educativos de Centroamérica.
“La sostenibilidad hace parte de las decisiones que lideramos como compañía. Cada día nos retamos por ser más eficientes, disminuir los consumos de recursos naturales e involucrar a los grupos de interés en estas acciones” menciona Juan Miguel Medina, gerente de la planta ubicada en Barbosa, Colombia.
Con estos
avances, Kimberly-Clark reafirma su compromiso con una operación sostenible en
Latinoamérica, demostrando que el crecimiento industrial puede estar acompañado
de eficiencia ambiental, impacto social y generación de valor para las
comunidades donde opera.
