El Gobierno de Costa Rica inició el traslado de los primeros 123 privados de libertad al Centro de Alta Contención y Crimen Organizado (CACCO), la nueva prisión de máxima seguridad construida para albergar a personas consideradas de alta peligrosidad y vinculadas con estructuras criminales.
Las imágenes del primer operativo de ingreso al nuevo centro penitenciario CACCO llamaron la atención por la apariencia de los privados de libertad, quienes fueron mostrados con la cabeza rapada, uniformes de color naranja y arrodillados, con la mirada dirigida hacia el suelo durante el procedimiento.
Las escenas presentan similitudes con las imágenes difundidas desde el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), en El Salvador, una instalación que sirvió de inspiración para el proyecto penitenciario costarricense.
"Costa Rica está escribiendo una nueva página en su historia penitenciaria. Durante años se habló de la necesidad de recuperar el control de nuestras cárceles; ahora estamos demostrando con hechos que sí se puede", indicó el ministro de Justicia y Paz, Gabriel Aguilar Vargas.
Sospechosos del asesinato de un policía estuvieron entre los primeros trasladados
Entre los primeros privados de libertad trasladados al CACCO figuran tres sospechosos del asesinato del oficial de la Fuerza Pública Gerson Rosales Cascante, ocurrido el 13 de mayo en Batán, Limón.
Los hombres, de apellidos Menocal, Mora y Vílchez, cumplen prisión preventiva por su presunta participación en el crimen. Su traslado fue solicitado por la presidenta de Costa Rica, Laura Fernández Delgado, durante la inauguración del centro penitenciario, el pasado 14 de octubre.
Posteriormente, el ministro de Justicia y Paz, Gabriel Aguilar Vargas, confirmó que los tres estarían entre los primeros trasladados, como parte de la estrategia gubernamental para reforzar el control sobre personas sospechosas de delitos graves.
"El CACCO es un monumento a la seguridad nacional, una respuesta contundente frente al crimen organizado y una garantía de que el Estado ejercerá su autoridad sin titubeos. “Aquí no mandan los criminales, aquí manda el Estado costarricense”, aseguró el ministro Aguilar Vargas.
Traslados al CACCO continuarán hasta diciembre
Para este mes de octubre se espera que ya estén llenos los módulos 2 y 4, mientras que para diciembre ya quedará funcionando a su total capacidad, es decir, los 5.100 privados que podría albergar, como máximo, según manifestó el jerarca el miércoles pasado durante el Consejo de Gobierno.
El traslado de los primeros 123 internos al CACCO marca el inicio de un proceso progresivo que las autoridades esperan completar este mismo año. El Gobierno sostiene que el centro contribuirá a reducir la sobrepoblación penitenciaria y reforzar el control de los reclusos considerados de mayor riesgo.
Sin embargo, el proyecto enfrenta cuestionamientos. La Asociación Ayudando a los Privados de Libertad y sus Familias presentó un recurso de amparo ante la Sala Constitucional por posibles deficiencias en temperatura, privacidad, seguridad y atención médica, y solicitó suspender los traslados mientras se analizan los riesgos denunciados.
CACCO: una megacárcel con capacidad para 5.100 reclusos
El CACCO, ubicado en el complejo penitenciario de La Reforma, en San Rafael de Alajuela, requirió una inversión aproximada de $33,1 millones (₡16.774 millones) y tiene capacidad para albergar a 5.100 privados de libertad, distribuidos en cinco módulos de 1.020 espacios cada uno.
Las celdas pueden alojar hasta 60 personas y cuentan con literas de tres niveles. El complejo también dispone de cámaras de vigilancia, controles biométricos, equipos de escaneo y pasarelas de supervisión para los agentes penitenciarios.
Según el Ministerio de Justicia, el objetivo es impedir que líderes de organizaciones criminales continúen dirigiendo actividades ilícitas desde prisión y fortalecer la seguridad y la capacidad de respuesta del sistema penitenciario.

