El Seguro Estudiantil actúa como escudo
preventivo para estudiantes, mientras padres y centros educativos ganan
confianza en un entorno cada vez más complejo, explican especialistas de MAPFRE
Costa Rica.
En un entorno donde la
movilidad cotidiana, las actividades deportivas, las excursiones y la vida
digital exponen a los estudiantes a riesgos cada vez más diversos, las familias
costarricenses enfrentan un desafío creciente: cómo garantizar que sus hijos
estén protegidos ante incidentes que pueden ocurrir dentro y fuera del centro
educativo.
De acuerdo con
especialistas, para muchos hogares la posibilidad de un accidente escolar no
solo implica una preocupación emocional, sino también un impacto económico que
puede alterar la rutina familiar.
Ante esta realidad,
distintas herramientas de protección han tomado relevancia para dar
tranquilidad a los padres y asegurar que los estudiantes puedan continuar sus
actividades con seguridad y respaldo. Entre ellas, el seguro estudiantil se ha
convertido en una opción que acompaña a las familias en la prevención y
atención de incidentes comunes en la etapa escolar.
Un panorama cambiante de
riesgos para estudiantes
En los últimos años, el
perfil de riesgos que enfrenta un estudiante en Costa Rica está conformado,
principalmente, por posibles accidentes dentro del aula como caídas, choques, o
golpes, se suman otros factores. Pero, también, se ligan a una cantidad mayor de
tránsito en el país, desplazamientos frecuentes, actividades extracurriculares,
deportes, excursiones, entre otras. Todo ello expone a los jóvenes también a
nuevos tipos de accidentes o incidentes.
Adicionalmente, informes
recientes sobre accidentes en centros educativos muestran que un gran
porcentaje de los percances los sufren adolescentes entre 12 y 17 años. Estos
están relacionados con deportes, trayectos en bicicleta o caminando al centro
educativo, o actividades extracurriculares.
Para Armando Sevilla, director
Comercial de MAPFRE Costa Rica, este panorama
muestra que el seguro estudiantil no debe entenderse como un gasto adicional
sino como un mecanismo de prevención y mitigación de riesgos.
“El seguro estudiantil
emerge como una herramienta de protección integral para los estudiantes. No
solo protege ante accidentes comunes dentro del aula, sino frente a riesgos
crecientes. Su valor va más allá de una póliza, porque es una red de
tranquilidad, un respaldo económico y una señal de responsabilidad por parte de
padres y centros educativos”, mencionó Sevilla.
Pero ¿cómo se debe
elegir un seguro estudiantil entre las opciones que existen actualmente en el
mercado? Para ello, Sevilla brindó varias recomendaciones:
- Evaluar la frecuencia de actividades del estudiante como
deporte, transporte, excursiones, entre otras, y contratar un plan personalizado
que cubra esos riesgos.
- Priorizar seguros con amplitud de cobertura (accidentes,
lesiones deportivas, traslados, entre otros) y que ofrezcan acompañamiento
médico y psicológico.
- Participar en actividades de prevención. Entre ellas,
fomentar el uso de casco, equipo deportivo adecuado, normas de tránsito,
educación en riesgos.
- Coordinar con centros educativos para conocer las
políticas de seguridad, supervisión en actividades y salidas, y promover
una cultura de prevención.
“El seguro estudiantil
debe acompañar al estudiante dondequiera que esté, ya sea en la escuela, en el
trayecto, en la cancha, en una salida organizada; la protección no puede
limitarse a las paredes del aula”, afirmó Sevilla.
Añadió que otro aspecto
a tomar en cuenta a la hora de tomar un seguro estudiantil, es el tiempo de
respuesta. En este sentido, MAPFRE Costa Rica, en siniestros estudiantiles,
recomienda también siempre buscar un tiempo de respuesta ágil para atender la
emergencia. Por ejemplo, ante un evento de siniestro, el padre de familia, o estudiante
cuenta con 15 días naturales tras ocurrido el evento para notificar a MAPFRE. Al
tramitar el reembolso de la atención, con los requisitos completos, se estima
un tiempo de respuesta de 10 días hábiles para el pago en cuentas del
asegurado.
“Esa celeridad puede ser
determinante para el pronóstico médico y para que el estudiante retome sus
actividades”, afirmó el director Comercial de MAPFRE Costa Rica.
Además, dijo que, por
ejemplo, el seguro estudiantil de MAPFRE, “al operar bajo un esquema de reembolso
y permitir que los padres elijan libremente el centro médico, la póliza se
convierte en un apoyo económico inmediato para atender desde lesiones menores
hasta escenarios más complejos, como fracturas o traumas que requieren
seguimiento especializado.
De igual forma, además
de la cobertura financiera, MAPFRE Costa Rica incorpora servicios de
orientación y asistencia que complementan el proceso de recuperación del
estudiante. Esto incluye acompañamiento psicológico. Estos componentes, señala
Sevilla, facilitan que el estudiante se reincorpore rápidamente a sus
actividades académicas y deportivas, mientras la familia reduce la carga
emocional y mantiene estabilidad durante el proceso.
Reduciendo barreras de acceso
al seguro estudiantil
Sevilla añadió que, a
pesar de los beneficios que tiene el seguro estudiantil, aún existen barreras
que limitan su adopción. Entre algunas de ellas que la empresa ha detectado para
optar por un seguro estudiantil es el acceso a su cotización y contratación en
tiempos menores. Debido a ello, MAPFRE puso a disposición de los intermediarios
de seguros, paquetes con primas preestablecidas, lo que quiere decir que no
influye la edad del estudiante en su tarificación. Además, en su caso, para la
contratación se solicitan requisitos mínimos, lo que permite brindar un tiempo
de respuesta ágil en su emisión.
Adicionalmente, para un
mediano plazo, se está desarrollando un avance tecnológico por parte de MAPFRE
que permita una autogestión del asegurado final en la compra y contratación del
seguro estudiantil.
“La seguridad y el
bienestar de los estudiantes debe ser una prioridad para todas las familias; un
seguro estudiantil no solo atiende un accidente, también protege la estabilidad
del hogar y la continuidad educativa del menor”, concluyó Sevilla.