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La escalada de violencia que vive el país sigue acelerada, la lucha por territorios para la venta de drogas genera balaceras en cualquier lugar y hora del día, lo que ha dejado en lo que llevamos del año más de 400 homicidios, siendo el ajuste de cuentas como la principal causa.
El último hecho de sangre se presentó en una vivienda ubicada en el sector conocido como Bulevar del Sol en Barranca, Puntarenas, donde dos hombres fallecieron en un tiroteo en lo que al parecer y para las autoridades fue una transacción de drogas que no se dio en buenos términos.
Según la policía cuatro hombres abordo de dos vehículos llegaron hasta la casa donde los esperaban al menos tres sujetos, se reunieron dentro del inmueble y en determinado momento se dio un altercado, dos de los hombres que esperaban las visitas fueron amordazados y metidos a un cuarto.
Según vecinos se escucharon las detonaciones y los que estaban amarrados se soltaron y escaparon por la parte trasera del inmueble, sin embargo uno de los que esperaban la llegada del grupo de hombres de apellido Mathiew, de 39 años, quedó sin vida y otro apellidado Guevara, de 19 años, fue uno de los que llegó a la casa resultó gravemente herido y llevado en uno de los carros hasta el centro médico donde murió.
Trascendió que uno de los autos, que presuntamente iban a vender, no tenía los asientos, lo que llamó la atención de las autoridades, quienes encontraron un arma de fuego tipo revolver calibre 38 especial y casquillos de una pistola calibre 9 mm, que fueron recolectados por los investigadores. Además habían rastros de lo que sería droga.
