En Costa Rica, donar sangre es visto como un acto vital y solidario: el 94,3 % de las personas encuestadas calificó su importancia entre 8 y 10 en una escala de 10 puntos. Sin embargo, solo 37,4 % ha donado sangre alguna vez.
Así lo
revela el estudio nacional desarrollado por la Universidad Latina de Costa Rica
y el Banco Nacional de Sangre, una investigación que pone sobre la mesa una
paradoja clave para el sistema nacional de sangre: el
país sí valora la donación, pero todavía no logra convertir esa valoración en
una práctica efectiva, constante y recurrente.
El estudio,
realizado entre 2022 y 2026, incluye una encuesta estructurada aplicada a 1.202
personas adultas de
las siete provincias del país, reclutadas en entornos universitarios y
comunitarios. La investigación analizó la experiencia previa de donación,
intención futura, características sociodemográficas, barreras percibidas e
incentivos asociados a la donación voluntaria de sangre.
Uno de los
principales hallazgos es la existencia de un grupo importante de donantes
potenciales, 16,5 % de las personas encuestadas nunca
ha donado sangre, pero ha pensado hacerlo, mientras que apenas
un 2,7 % manifestó un rechazo explícito a donar. Para el equipo investigador,
esto confirma que el reto no está en convencer a la población sobre la
importancia de donar, sino en facilitar que quienes ya tienen disposición
puedan hacerlo.
La brecha
es particularmente evidente en la población joven. Entre las personas de 18
a 25 años, solo el 11,5 % ha donado sangre, pese a ser uno de
los grupos con mayor potencial para fortalecer la cultura de donación
voluntaria en el país. En contraste, la donación alcanza su punto más alto
entre personas de 36 a 45 años, con un 57,5
% de donación
efectiva.
“Como Universidad, entendemos que la investigación debe trascender el aula y tener impacto social. Este estudio demuestra el rol de la academia y su aporte riguroso para orientar políticas públicas y campañas estratégicas. Colaborar en iniciativas como esta fortalece nuestro rol como actor académico comprometido con la salud y el bienestar del país”, señaló Rosa Monge Monge, Rectora de la Universidad Latina de Costa Rica.
La
investigación también evidencia que los principales frenos para donar no son
ideológicos ni religiosos, sino informativos y emocionales. Entre las
principales barreras identificadas destacan el desconocimiento
de los requisitos para donar, el miedo
o temor, las condiciones de salud crónicas y la percepción de
dolor. La afiliación religiosa, por el contrario, aparece como una barrera
mínima dentro del estudio.
Estos
resultados sugieren que Costa Rica requiere pasar de campañas centradas
únicamente en sensibilizar, a estrategias de activación más claras y prácticas,
es decir, explicar mejor los requisitos, reducir la incertidumbre, acompañar la
primera experiencia de donación, segmentar los mensajes según edad y nivel
educativo, y fidelizar a quienes ya han donado alguna vez.
Una parte
importante de quienes han donado lo ha hecho solo de forma ocasional. Esto abre
una oportunidad para fortalecer la recurrencia mediante acciones de
seguimiento, comunicación directa y experiencias positivas que permitan
convertir al donante eventual en donante frecuente.
“El estudio confirma que Costa Rica cuenta con un capital social favorable para incrementar la donación voluntaria de sangre. El desafío no es convencer sobre su importancia, sino facilitar que esa convicción se transforme en acción constante”, concluye José Pablo Salazar Aguilar, profesor investigador de la Universidad Latina de Costa Rica.
Para la
Universidad Latina de Costa Rica, este proyecto representa un aporte país desde
la investigación académica aplicada, al generar evidencia útil para la toma de
decisiones, el diseño de estrategias de comunicación y el fortalecimiento de
una cultura nacional de donación voluntaria, informada y sostenida.
Principales hallazgos del estudio
§ 94,3 % de las personas encuestadas considera altamente
importante donar sangre.
§ Solo 37,4 % ha donado sangre alguna vez.
§ 16,5 % nunca ha donado, pero ha pensado hacerlo.
§ Apenas 2,7 % manifiesta rechazo explícito a donar.
§ En jóvenes de 18 a 25 años, la
donación efectiva alcanza solo 11,5 %.
§ Las principales barreras son el desconocimiento de
requisitos, el miedo y la incertidumbre.
§ El estudio plantea que el reto país es convertir la
intención en acción sostenida.
Sobre el
estudio
Es una
investigación desarrollada por un equipo transdisciplinario de la Universidad
Latina de Costa Rica, con participación de profesionales de comunicación,
administración de negocios, matemática y enfermería. El proyecto busca aportar
evidencia para fortalecer la captación, comunicación y sostenibilidad del
sistema nacional de sangre, siendo esta etapa 1 de 3, es decir, el estado del
conocimiento a nivel nacional y latinoamericano, el actual estudio y la
profundización de esta evidencia mediante grupos focales.
